ENTRE LUZ Y TINIEBLAS LAURA WHITCOMB PDF

Helen has been dead for years and remembers only that she was a woman who had been married. This continues to bother me even after going through all the rationale of why Helen and James did things the way they did. This may be more an adult story than a teen one, despite the teen bodies. I liked this book for its breezy style and interesti A Certain Slant of Light is the story of a ghost who attaches herself to human hosts to avoid going to what she assumes is hell, for a crime she does not remember.

Author:Kagazilkree Tauzahn
Country:Uruguay
Language:English (Spanish)
Genre:Career
Published (Last):16 June 2011
Pages:58
PDF File Size:16.35 Mb
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ISBN:602-8-68002-464-8
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Entre luz y tiniebla ndice Argumento Pese a no sentir el papel entre los dedos, ni oler la tinta, ni saborear la punta de un lpiz, vea y ola el mundo con la misma claridad que los Vivos. Ellos, en cambio, no me vean como una sombra o un vapor flotante. Para los Vivos, era aire vaco.

O eso pensaba Estaba con mi profesor, el seor Brown. Como de costumbre, nos encontrbamos en el aula, esa caja segura con paredes de madera, las ventanas abiertas al campo cubierto de hierba al oeste, la bandera descolorida en el rincn cubierto de polvo de tiza, la televisin que se elevaba por encima del tabln de anuncios como un ojo cerrado, y la majestuosa mesa del seor Brown que vigilaba un regimiento de pupitres de alumnos.

En ese momento estaba garabateando comentarios invisibles en los mrgenes de un papel abandonado en la bandeja del seor Brown, aunque los estudiantes nunca lean mis palabras.

No obstante, en ocasiones el seor Brown me citaba al escribir sus comentarios. Tal vez no pudiera hacerle cosquillas en la oreja, pero s alcanzar las misteriosas curvas de su mente. Pese a no sentir el papel entre los dedos, ni oler la tinta ni saborear la punta de un lpiz, vea y oa el mundo con la misma claridad que los Vivos. O eso pensaba. Mientras una chica aptica lea en voz alta Nicholas Nickleby, el seor Brown fantaseaba sobre cmo haba mantenido despierta a su mujer la noche anterior y mi bolgrafo espectral se cerna sobre una palabra mal escrita, sent que alguien me observaba.

Ni siquiera mi querido seor Brown poda verme con sus propios ojos. Llevaba tanto tiempo muerta, suspendida junto a mis anfitriones, viendo y oyendo el mundo pero sin que nadie me oyera jams ni me vieran nunca ojos humanos durante todos esos aos Cuando levant la vista, no lo hice atemorizada sino sorprendida. Mi visin se redujo hasta que slo qued un agujerito en la oscuridad a travs del cual observar.

Y ah lo vi, con el rostro vuelto hacia m. Como un nio que jugara al escondite, no me mov, por si acaso me haba equivocado al pensar que me haban descubierto. Mi reaccin infantil fue a la vez desear permanecer oculta y estremecerme ante la perspectiva de ser atrapada.

Aquel rostro, orientado justo hacia m, tena los ojos clavados directamente en los mos. Debe de ser eso pens. Est leyendo algo que el seor Brown ha escrito Los ojos pertenecan a un chico joven muy comn, como la mayora de los del colegio. Dado que aquel grupo de alumnos estaba en primero de bachillerato, no poda tener ms de diecisiete aos. Lo haba visto antes y ni me haba fijado en l. Siempre estaba ausente, plido y aburrido. Si alguien fuera capaz de verme con sus ojos, no sera ese tipo de chico, un tipo corriente sin sangre en las venas.

Para verme de verdad haba que ser extraordinario. Me mov despacio y cruc por detrs de la silla del seor Brown para colocarme en el rincn de la clase junto a la bandera. Aquellos ojos no me siguieron. Los prpados pestaearon despacio. Sin embargo, al cabo de un instante los ojos volvieron a clavarse en m, y me caus una fuerte impresin. Solt un grito y la bandera se revolvi por detrs de m. No obstante, la cara del chico segua impertrrita, y al cabo de un segundo estaba mirando de nuevo la pizarra.

Tena el rostro tan impasible que pens que eran imaginaciones mas, que haba mirado al rincn porque yo haba movido un poco la bandera. Ocurra a menudo. Si me mova demasiado rpido y muy cerca de un objeto, ste poda temblar o balancearse, pero no mucho, y nunca cuando yo quera. Cuando eres Luz, lo que hace temblar a una flor no es la brisa que provocas al pasar rpido junto a ella, ni el roce de la falda lo que provoca que un pao se agite.

Cuando eres Luz, slo tus sentimientos pueden emitir una onda tangible al mundo. Un instante de desengao cuando tu anfitrin cierra la novela que est leyendo demasiado pronto puede removerle el pelo y hacer que vaya a comprobar en la ventana si hay corriente de aire.

Un suspiro nostlgico ante la belleza de una rosa que no puedes oler puede ahuyentar a una abeja. O una risa silenciosa por una palabra incorrecta puede hacer que a un alumno le pique el brazo debido por un inexplicable escalofro.

Son el timbre y todos los estudiantes, incluido el joven plido, cerraron los libros de un golpe y se levantaron, provocando un chirrido de patas de silla, y se dirigieron cansados hacia la puerta. El seor Brown regres en seguida de su sueo de cama. Maana traer una cinta de video anunci. Y no os quedis dormidos mientras la veis, o har que la interpretis vosotros.

Dos o tres alumnos contestaron con un gruido a la amenaza, pero la mayora ya se haba ido, si no fsica s mentalmente. As empez todo. Cuando eres Luz, el da y la noche pierden importancia. No se necesita la noche para descansar, es slo una molesta oscuridad durante varias horas, pero la sucesin de das y noches es el modo en que los Vivos miden sus viajes.

Esta es la historia de mi viaje de regreso a los Vivos. Iba a ser carne de nuevo durante seis das. Cuando eres fiel a un anfitrin, no hace falta seguir a esa persona de habitacin en habitacin.

Nunca seguira a un anfitrin masculino hasta el lavabo, por ejemplo, o a la cama conyugal, fuera hombre o mujer. Aprend a sobrevivir desde el principio. Desde el instante en que encontr a mi primer anfitrin, he respetado las normas que mantenan mi castigo al margen. Tena un recuerdo claro de todas mis rondas fantasmales, pero slo quedaban algunas imgenes de la poca anterior a convertirme en Luz. Recordaba la cabeza de un hombre sobre la almohada, a mi lado. Tena el pelo rubio y, al abrir los ojos, no me miraba a m, sino hacia la ventana, donde el viento haca vibrar el cristal.

Una cara bonita que no proporcionaba ningn consuelo. Recordaba captar una mirada de mis propios ojos en el reflejo de la ventana mientras vea que aquel hombre se marchaba en un caballo negro por la entrada de la granja, en el horizonte espeso por las nubes. Tambin me acordaba de haber visto un par de ojos atemorizados mirndome, llorosos.

Recordaba mi nombre, mi edad, que era una mujer, pero la muerte haba engullido el resto. El dolor, una vez muerta, lo recordaba muy bien. Yo estaba en lo ms profundo del vientre fro y asfixiante de una tumba cuando empez mi primer deambular. O su voz en la oscuridad que lea a Keats, Oda a un ruiseor. El agua helada me quemaba en la garganta, me escinda las costillas, y un sonido como de aullido demonaco inundaba mis odos, pero o su voz y tend la mano hacia ella.

Una mano desesperada emergi del diluvio y agarr el dobladillo de su vestido. Sal a rastras de la tierra, apoyndome en las manos, y tembl a sus pies, me agarr a su falda y llor lgrimas embarradas.

Slo saba que la oscuridad haba sido una tortura, y que haba logrado escapar. Tal vez no haba alcanzado la claridad del cielo, pero por lo menos estaba ah, bajo su luz, a salvo. Tard mucho en percatarme de que no estaba leyendo para m, y que sus zapatos tampoco estaban manchados de lodo.

La abrac, pero mis brazos no arrugaron los pliegues de su vestido. Llor a sus pies como una infeliz a punto de ser apedreada que besara el dobladillo de la prenda de Jesucristo, pero ella no me vea, no oa mis sollozos. La mir: tena el rostro frgil, plido pero rosado en las mejillas y en la nariz como si siempre fuera invierno a su alrededor. Tena el pelo canoso y lacio recogido en un moo, y los ojos de un verde intenso, astutos como los de un gato. Era slida y clida, con el pulso rpido.

Llevaba un vestido negro con los botones mal abrochados, y tena los codos delgados. Unas diminutas manchas de tinta salpicaban el chal de color mantequilla, y la tapa del librito que tena entre las manos estaba grabada con la figura de un venado que corra. Todo era real y lleno de detalles, pero yo era una sombra, ligera como la bruma, muda como el papel de pared.

Pero, sin poder orme, pas la pgina. Oh, pjaro inmortal, no has nacido para la muerte! Cuando ley en voz alta aquellas palabras conocidas, supe qu era yo. Me qued a su lado durante horas, temerosa de que si apartaba la vista de ella o intentaba recordar con demasiado empeo cmo acab en el infierno, me devolveran de nuevo all.

Tras una veintena de pginas, mi anfitriona cerr el libro. A m me horrorizaba la idea de que apagara la luz al acostarse, y ese pnico hizo que me abalanzara de nuevo sobre ella. Coloqu la cabeza en su regazo como una nia acongojada, se le cay el libro de las manos y me atraves hasta el suelo. Me asust aquella mnima sensacin indolora. Mi anfitriona se inclin para recuperar el libro de poemas y, cuando su cuerpo me atraves, sent que me desmoronaba y luego volva a emerger como si estuviera en un columpio infantil.

Ella adopt una expresin de lo ms peculiar. Coloc el volumen con cuidado bajo la lmpara del escritorio y cogi una pluma y papel. Sumergi la pluma en la tinta y empez a escribir: Un pretendiente inclinado sobre una rodilla. La Muerte me pidi la mano Por las manchas negras de las yemas de los dedos deduje que lo ms probable era que no fueran los primeros versos que escriba en su vida.

No saba si yo la haba inspirado, pero rec para que as fuera. Tal vez si poda hacer una mnima buena accin me concederan la entrada al cielo. Slo saba que aquella santa era mi salvacin del dolor y que sera suya hasta el da de su muerte. Y as la llam, mi Santa. Tena el porte de una reina y la amabilidad de un ngel.

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Laura Whitcomb - Entre luz y tinieblas

Comprar en ebook o papel: Laura Whitcomb - Entre luz y tinieblas 0. O eso pensaba Acostumbra a elegir a personas con intereses literarios. El protagonista ha sido capaz de ocupar un cuerpo humano y suplantar a esa persona. Se incorporan pinceladas de los recuerdos fugaces que recuperan los protagonistas de sus vidas anteriores. Se puede calificar como paranormal por el simple hecho de que los protagonistas son fantasmas. Lo siento.

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Laura Whitcomb- Entre Luz Y Tinieblas

It is about love and finding peace and happiness in your after life. They are never aware of her, however, so Helen stays in this static limbo for over a century. I highly recommend this book to anyone interested in quality literature. Jan 04, Buggy rated it it was amazing Shelves: I highly recommend this novel. That it is always the flesh that weakens us? Goodreads helps you keep track of books you want to read.

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